Después de más de 25 años como empresario y ejecutivo en el sector salud, considero que debemos comenzar por una pregunta fundamental: ¿es la salud un privilegio o un derecho humano que toda sociedad debe proteger? Soy Magín Eduardo Blasi Blanchard, y esta reflexión abre una serie sobre cómo organizar, financiar y evaluar los servicios de cuidado de la salud.
La salud, el cuidado y el sistema
Antes de responder, hay que distinguir tres conceptos. La salud es una condición humana; el cuidado de la salud comprende los servicios destinados a protegerla, preservarla o recuperarla; y el sistema de salud organiza, financia, regula y supervisa esos servicios, además de las acciones de salud pública. Un hospital no presta salud: presta servicios de atención médica y otros servicios para su cuidado.
El significado del acceso universal
Mi planteamiento es que toda persona, independientemente de sus ingresos, debe poder acceder a los servicios esenciales de cuidado de la salud que necesita, bajo estándares equivalentes de calidad y seguridad. Eso no significa prometer que nadie enfermará ni ofrecer ilimitadamente cualquier procedimiento: significa asegurar atención apropiada, oportuna y basada en evidencia.
La Organización Mundial de la Salud define la cobertura universal en términos de acceso a servicios de calidad sin dificultades económicas. Incluye promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos. Por eso, disponer de hospitales no es suficiente: importan la atención primaria, la salud pública y la continuidad del cuidado.
Garantizar el acceso no es prestar los servicios
El Estado tiene responsabilidades esenciales: establecer reglas, proteger a la población, organizar la financiación de quienes no pueden pagar, vigilar la calidad y corregir fallas de acceso. Una cuestión distinta es quién opera cada hospital, clínica o centro de atención.
Mi propuesta es explorar un sistema con cobertura universal y participación predominante de prestadores privados calificados, sujeto a regulación sólida y evaluación independiente. Es una propuesta de diseño institucional, no una garantía de que cualquier modelo de propiedad produzca por sí solo mejores resultados.
Volver a colocar al paciente en el centro
Alrededor de la relación entre paciente y profesional de salud existen aseguradoras, autorizaciones, facturación, auditorías y múltiples procesos administrativos. Algunas funciones son necesarias; otras deben examinarse para identificar duplicaciones y costos evitables. Cada recurso utilizado debería justificarse por su contribución al acceso, la calidad, la seguridad o la sostenibilidad.
La digitalización, la automatización y la inteligencia artificial pueden ayudar a simplificar procesos y mejorar la coordinación, siempre que se evalúen sus resultados y se protejan los datos de los pacientes.
Proteger la salud como condición humana exige organizar servicios de cuidado accesibles, seguros y de calidad.
Referencia
La definición de cobertura sanitaria universal empleada en este artículo puede consultarse en la Organización Mundial de la Salud.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué significa acceso universal al cuidado de la salud?
- Significa que todas las personas puedan utilizar servicios esenciales de calidad cuando los necesitan, sin dificultades económicas.
- ¿Cobertura universal significa que el Estado debe operar todos los hospitales?
- No. Garantizar acceso, financiar, regular y supervisar son responsabilidades distintas de operar cada prestador.
Magín Eduardo Blasi Blanchard
Empresario venezolano-español. Fundador de SGH (gestión hospitalaria en Venezuela, Colombia y Ecuador), de la farmacéutica Beckon Scientific y de BANCA Financial Group. Más de 25 años entre salud y servicios financieros.
