Una de las preguntas centrales en el diseño de un sistema de salud es cómo distribuir responsabilidades entre el Estado, los financiadores, los prestadores y los pacientes. Desde mi experiencia empresarial, yo, Magín Eduardo Blasi Blanchard, propongo distinguir entre garantizar el acceso universal y operar las organizaciones que prestan los servicios.
Responsabilidades diferentes, objetivos compartidos
El Estado debe establecer las condiciones para proteger a la población, definir las reglas de cobertura y financiamiento, regular a los prestadores y supervisar el cumplimiento de estándares de calidad y seguridad. Pero estas responsabilidades no implican necesariamente que opere cada hospital o centro médico.
La compra estratégica permite contratar servicios a prestadores públicos o privados. La selección y remuneración deben considerar las necesidades de la población, el desempeño y las obligaciones contractuales.
La propuesta de prestación privada
Propongo explorar un modelo de cobertura universal con participación predominante de organizaciones privadas, autónomas y profesionalmente administradas. Podrían incluir hospitales, clínicas, centros de atención primaria, laboratorios y organizaciones sin fines de lucro.
La propiedad privada, sin embargo, no garantiza por sí sola eficiencia, equidad o calidad. Su desempeño debe examinarse con indicadores verificables, reglas de competencia y mecanismos que eviten excluir a poblaciones o territorios menos rentables.
Competir por calidad, seguridad y continuidad
La competencia debería incentivar servicios clínicamente apropiados, menos complicaciones prevenibles, atención oportuna, buena experiencia del paciente y eficiencia. Para comparar instituciones, los indicadores deben ser transparentes y ajustados por riesgo.
También se necesitan mecanismos específicos para emergencias, zonas rurales, salud pública y otros servicios cuya disponibilidad no puede depender exclusivamente de la rentabilidad comercial.
Supervisión independiente
Los prestadores no deberían ser los únicos jueces de su desempeño. La regulación, las auditorías clínicas, la acreditación y la publicación responsable de indicadores deben complementarse con canales efectivos para las reclamaciones de los pacientes.
El objetivo no es defender una forma de propiedad: es garantizar acceso efectivo, calidad y seguridad.
Los resultados de cada modelo dependen de su diseño, regulación, financiamiento y ejecución. La propuesta debe evaluarse con evidencia y no como una conclusión universal.
Preguntas frecuentes
- ¿La propiedad privada garantiza calidad en salud?
- No. La calidad depende del diseño, la regulación, el financiamiento, la ejecución y la medición verificable del desempeño.
- ¿Qué debe supervisarse en los prestadores?
- La seguridad, calidad clínica, acceso, continuidad, experiencia del paciente, eficiencia y cumplimiento contractual.
Magín Eduardo Blasi Blanchard
Empresario venezolano-español. Fundador de SGH (gestión hospitalaria en Venezuela, Colombia y Ecuador), de la farmacéutica Beckon Scientific y de BANCA Financial Group. Más de 25 años entre salud y servicios financieros.
